jueves, 18 de junio de 2020

Placer



He de confesar que me encuentro estancada y por esa inevitable razón no había vuelto a escribir. Sin embargo, las ideas pasaban por mi cabeza pero sin ánimos de comenzar. Es casi imposible escribir sobre algo que ronda en tus pensamientos, algo que has tenido pero que ahora no lo tienes, como el placer. En la vida encontramos incontables placeres, de hecho, tengo una lista de ellos. Desde comer y dormir hasta hacer pipí o simplemente oler un buen perfume. Pero, hay un placer que me falta, uno de los más importantes...

-Anhelo el placer de sentirme deseada, del roce de la piel, de los mordiscos en los labios, del sudor y de las sensaciones-

El placer de sentirme viva, de la adrenalina. 

No soy de aquellas personas que buscan saciedad en cada rincón o en cada puerta, soy de las que se entrega si sé que eres capaz de hacerme vibrar de pies a cabeza. Y es difícil encontrar a quien lo haga.

No todos son capaces de lograr dar tanto placer que te hagan sentir en el cielo, no todos son tan apasionados.  No todos logran disfrutar cada detalle, porque de eso se trata.

El placer no sólo es acabar
  es gozar del roce de la piel y su suavidad
     es regocijarse con el aroma de la otra persona
       es mirar el reflejo de ambos cuerpos complaciéndose 
     es morderse los labios cuando ya no puedas más
   es mirarse a los ojos y no decir ni una palabra
 es tocar, gemir, sudar y explotar 

Muchos no saben el verdadero significado del placer, si fuese así, verían el sexo de otra manera y no lo harían con cualquiera.

Eligen una falsa satisfacción que los deja más hambrientos que al principio.

-y sí, anhelo el placer pero con alguien que no actúe como que sabe lo que significa sino que sea consciente de lo que realmente es-

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