. . .
De quien menos lo esperé vinieron las palabras que necesitaba oír, aunque dolieran.
No fue uno, fueron dos y tres.
y estoy eternamente agradecida.
Sólo necesito tiempo para volver a ser quién era, error, para ser mejor.
Y por algo tengo que empezar.
Cierre de sesión a mi doble vida, para pisar la realidad y poderme reencontrar, más bien, renovar.
Lo haré, en silencio. Con calma.
Aunque no lo parezca escribo esto con un nudo en la garganta, lo veo lejos y difícil. No imposible.
Pero siempre lo difícil es lo que vale la pena.
<< aunque me pierda mil veces, mil veces me volveré a encontrar >>
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