sábado, 25 de abril de 2020
Belleza
¿De qué sirve la belleza y la hermosura si no llega alguien digno para valorarla?
Si no hay nadie que la admire, ¿por qué está allí?
Los ojos se hicieron para encontrar, admirar y valorar, para recorrer la belleza de las simples cosas y de la sencillez en persona, pero es en lo que menos se centran. Se fijan en falsas hermosuras que se agotan, se extinguen porque no son verdaderas.
Hay quienes logran ver aunque sea un poco la verdadera belleza, pero no es suficiente, apenas la notan. Al final, pasa desapercibida porque no son dignos de ella.
Están aquellos que no se imaginan el potencial, la magnitud de aquella belleza, hasta dónde podría llegar, ni siquiera la detallan y sólo le brindan una mirada casual.
Entonces, ¿por qué existe si nadie se da cuenta? ¿por qué sigue ahí?
La belleza es un tesoro que merece ser valorada por lo que es y no por lo que aparenta ser, debe ser admirada por unos ojos que valgan lo mismo que ella, que la merezcan.
Pero, ¿dónde se esconden esos ojos que brillan al verla?
Al menos un par se tienen que topar con tan radiante belleza.
Al menos alguien tiene que detenerse y apreciar semejante grandeza.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario