24/10/2010
Finalmente saqué una parte de lo que me estuve tragando por tanto tiempo y aún el mal sabor no se va. Mi estómago está revuelto y las náuseas continúan. Quizás es el asco que siento de la humanidad. Diganme por qué creen que lo que hago está mal cuando ni siquiera se han visto en un espejo. Con qué moral me juzgan, si hay peores que yo. Incluyéndote.
"Has cambiado"
"Tú no eras así"
"No actúes de esa manera, no es correcto"
"No deberías hacer eso"
Y qué si cambié, aunque no lo hice, ésta siempre he sido yo. Sólo que más cansada y menos sumisa. Un poco más harta, de la vida y de las injusticias. Y sin la venda en los ojos.
Así que quiero saber...
¿Entonces cambiar es sinónimo de dejar de esconderte bajo las sombras de otros?
O cuál es el significado. Porque no lo consigo en la perspectiva de terceros.
Vomité y me dió más asco la reacción de los otros que lo mío.
Siento la boca agria y no es por las palabras que escupí, sino por aquellas que mis oídos lograron escuchar.
Mis ojos lloran, de impotencia quizás, porque no pude sacar todo lo que me está carcomiendo por dentro.
¿Que debo tener cuidado porque me van a perjudicar?
Haga lo que haga, bien o mal, siempre salgo con las tablas en la cabeza. De cualquier manera, al final es el mismo resultado.
Vomité y quedé con tal ardor en la garganta que tuve que salir corriendo de ese lugar.
Huí, quizás, pero es que ya no podía rodearme de tanta asquerosidad.
No quería terminar ensuciandome, aunque estuve a punto de agarrar mi propio vómito y regarlo por las paredes, que todos se dieran cuenta de lo que estuve llevando por dentro. Pero de qué vale, mi pensar no vale, no soy nadie, sólo una más.
Vomité y estoy segura de que lo usarán en mi contra. Pero más me vale desocupar un poco de espacio para poder seguir tragándome más.
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