sábado, 27 de febrero de 2021

Resurrección



La vida dió un giro, ya no tiene forma de zigzag ni de espiral, es una línea que dibuja el equilibrio. El balance es, podría decirse, saludable. Y estoy rica de nutrientes, que llenan, que me fortalecen y que me embellecen. 

A veces las recaídas son necesarias, aunque en realidad esto fue una resurrección. 

Se siente bien volver a la vida, no estática, con todos los sentidos renovados por el amanecer. 

Hablar, escuchar y ser escuchada fue parte del proceso, la comprensión siempre ha sido la esencia, la base y el motor.

Cometí uno, dos y tres errores que fueron necesarios para morir y revivir. 

Sí, estuve jodida, pero he vuelto a la vida.

El caluroso abrazo de mamá me salvó, y aquellos ojos que me miraban desde lejos, que nunca vi hasta que me quité la venda, me iluminaron. 

Poco a poco se me fue llenando el alma.

La vida se fue alineando, punto por punto, y tengo en mí una sonrisa, la sonrisa que aquellos ojos que me acompañan percibieron una vez. 

No la perdí, sólo estaba difusa por tanta tristeza.

Ahora he aprendido que, 

el equilibrio es mi mejor estado de ánimo.

Y bien, 

¿Qué se necesita para la resurrección?

Fácil puedo decir: Una grata conversación con tu madre y una copa de vino con la persona correcta. 


domingo, 8 de noviembre de 2020

Cierre de sesión

. . .

De quien menos lo esperé vinieron las palabras que necesitaba oír, aunque dolieran.

No fue uno, fueron dos y tres. 

y estoy eternamente agradecida.

Sólo necesito tiempo para volver a ser quién era, error, para ser mejor.

Y por algo tengo que empezar.

Cierre de sesión a mi doble vida, para pisar la realidad y poderme reencontrar, más bien, renovar. 

Lo haré, en silencio. Con calma.

Aunque no lo parezca escribo esto con un nudo en la garganta, lo veo lejos y difícil. No imposible.

Pero siempre lo difícil es lo que vale la pena.

<< aunque me pierda mil veces, mil veces me volveré a encontrar >>

jueves, 5 de noviembre de 2020

Última vez


Yo soy yo y tú eres tú

Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas y,

tú no estás en este mundo para cumplir las mías.

Tú eres tú y yo soy yo.

Si en algún momento o en algún punto nos encontramos,

y coincidimos, es hermoso.

Sino, pocas cosas tenemos que hacer juntos.

Tú eres tú y yo soy yo.

Falta de amor a mi mismo, 

cuando en el intento de complacerte me traiciono.

Falta de amor a ti,

cuando intento que seas como yo quiero.

En vez de aceptarte como realmente eres.

Tú eres tú y yo soy yo.

Fritz Perls


Muchas cosas me he guardado, pero espero que ésta sea la última vez que te escribo.

He pasado tanto tiempo preguntándome la razón de mi asfixia y finalmente la encontré. Resulta que fuiste tú quien desencadenó mi perdición. No lo había visto, hasta hoy. 

Así que, por favor, no vuelvas. Porque cuando vuelves, brillo. Pero nunca te quedas, y al irte te llevas todo contigo, hasta lo que no he sido. 

Me he convertido en alguien que no soy, gracias a ti, tuve que reinventarme desde cero y ésta no es mi mejor versión. 

No regreses, porque cuando regresas, saco lo mejor de mí y te lo entrego. Tú sin más, lo guardas todo en una maleta y sigues tu camino. Me dijeron que te vieron lanzarla por el puente, y que la misma se fue con la corriente del río.

Y tú sin saberlo, me dejaste con frío. Vulnerable, expuesta, sin siquiera un abrigo.

Me he hecho daño carcomiendome la cabeza, buscando una razón. Y la tenía ahí, justo en ese lado del corazón, donde jamás quiero voltear a ver.

Mi vacío lleva tu nombre y apellido, pero no porque me haces falta, sino porque me dejaste sin nada.

Seca, como el otoño.

Ahora debo reencontrar mi brillo, y cuando lo haga... Por favor, no vuelvas. Es lo único que te pido.


Carta al amor propio no correspondido.


Enemigo


"Elijo a mis amigos por su apostura, a mis conocidos por su buena reputación y a mis enemigos por su inteligencia. No es posible excederse en el cuidado al elegir a los enemigos. No tengo ni uno solo que sea estúpido. Todos son personas de cierta talla intelectual, y en consecuencia, me aprecian."

Oscar Wilde


«Puedes estar en la cima de la ola o debajo de ella, ahogándote. Y tú, justo ahora, no puedes respirar.»

Veinte palabras que dolieron en el alma. Y más viniendo de quien quizás, es mi enemigo.

Inteligente, perspicaz, hábil y astuto.

En lo que nadie se fijó, él lo notó. Y no estoy segura si quiere usarlo en mi contra o si es realmente una advertencia para que encuentre mi salvación.

¿En alguna de las historias infantiles ha ocurrido algo como esto? ¿en la que el villano intenta ayudar al bueno? Aunque ya ni siquiera sé si soy buena.

«Cuando yo te conocí, sentí que eras buena persona. Y últimamente, está cambiando esa definición.»

Quince palabras que me revuelven las entrañas y que no me permiten identificar mis sentimientos al respecto. Tal cual como en una laguna oscura, donde los pies no tocan el fondo.

«Te estás perdiendo, niña, ese no es el camino correcto»

Diez palabras que resuenan en mi mente, una y otra vez. Y realmente, ya no sé qué hacer.

Jamás me esperé esta jugada de mi enemigo. Él era consciente de eso.

Tantas palabras salieron de su boca que no soy capaz de seguir describiendo, una más filosa que la otra.

No eran palabras equivocadas, eran palabras acertadas, como si me estuviera estrujando por dentro.

«Eres egoísta, hasta contigo misma»

Cinco palabras, Todo coincide con mi interior.

Qué difícil es mirar la verdad cuando te la ponen sobre la mesa.

«Estás perdiendo tu esencia»

«Piensa en ti»

«Date cuenta»

«Reencuéntrate»

Y más si el que lo hace, es tu enemigo. 


martes, 22 de septiembre de 2020

Ilusión

                                        

Bien es cierto que la palabra "amor" es como una montaña rusa en la cual siempre nos queremos subir, aunque nos cause mareos y ganas de vomitar, al final queda la satisfacción de que lo viviste. 

2:40 am de un 22 de septiembre, a mis casi 25 años y sólo pienso:

Me quiero enamorar. 

Otra vez.

Subirme a esa montaña rusa y encontrarme soñando con nuestra futura casa y el nombre de nuestros hijos. Saborear cómo suena tu apellido junto al mío. 

Entrelazar nuestros destinos. 

Que funcione y que dure toda esta vida, y si se puede, veinte más. 

Miro mi entorno y al parecer a la mayoría se les ha hecho realidad, tanto que ya tienen unas manitas pequeñas queriendo jugar y que en un tiempito los llamarán "papás".

Verlos aviva mis ganas de sentar cabeza, de encontrar a esa persona que me acompañe en esa parte especial de la vida. Pienso:

Qué afortunados, encontraron el amor a la primera

Todo es cuestión de tiempo, supongo, y de circunstancias.  

Aunque las mías no han sido las mejores, llevo un par de historias fallidas y un saco de ilusiones rotas.

Qué falta me hace sentir lo que es el amor.

Enamorarme.

De unos besos, de caricias.

De unas carcajadas a las 10 de la mañana.

Y de un abrazo de esa persona que amas cuando las cosas se complican.  

Soñar.

Tu futuro y mi futuro.

Las ganas.

El deseo, la ilusión.

Quizás todo esto es efecto de la crisis de los 25, cuando te das cuenta, que la vida no espera y que el amor, es selectivo.


domingo, 6 de septiembre de 2020

Normalidad


¿Es normal mezclar tristezas con amores fallidos?

¿llorar cuando escribes sobre ello?

¿Y escuchar música melancólica mientras lo meditas?

¿Es normal pensar en querer devolver el tiempo a ese momento de felicidad junto a alguien luego de lamentar que no te fue bien en el trabajo?

¿o imaginar un mundo paralelo donde todas las cosas hubieran sucedido diferente?

Hay dos lados, estamos divididos dentro de nuestra normalidad. Están aquellos que hablan demás para opacar el caos que llevan dentro y los que prefieren no hablar sobre ello porque se les quiebra la voz de tan solo mencionarlo.  

-los segundos somos más- 

qué difícil es hablar de lo que te quema por dentro, decirlo en voz alta lo hace partícipe de la realidad, un hecho y no un problema imaginario.

Pero es normal, supongo, que todos estemos un poco caóticos, solo que cada quien lo demuestra a su manera y lo transforma en lo que mejor le parezca. Unos en anécdotas y ganas de comerse el mundo. Otros en libros, dibujos y letras. Algunos lo transforman en más caos.

Es normal querer buscar ayuda, dar el paso y huir al sentirse expuesto. Sentirse ridículo por darle importancia a cosas pequeñas. Y llorar porque se comieron sin ti los tequeños. 

Todos tenemos la misma normalidad, sólo que en diferentes circunstancias. 

Para muchos es normal juzgar a otros por ello. 




sábado, 5 de septiembre de 2020

Neutralidad



Quizás no he tenido las mejores semanas, ni los mejores días, ni los mejores meses pero no puedo hacerme la víctima siempre. No tengo razones como la vida se las ingenió para dárselas a Edith Piaf...  Hay situaciones peores, hay vidas que duelen más. 

Por ese motivo quiero quedarme en esta neutralidad. 

Ni bien, ni mal. Ni con la frente en alto, ni totalmente hundida.

Y que alguien me diga que todo estará bien.

Mientras me abraza y me hace sonreír con alguna payasada.

Pero no hay nadie.

Depende de mí, hacerme sonreír. 

Y lidiar con esto que se esconde dentro de mí.

Mirarme al espejo y decir: todo pasa, ya verás, estarás bien.

Abrazarme a mi misma.

Aunque las lágrimas estén a punto de salir.