viernes, 23 de julio de 2021

Agotada

Estoy cansada, física y mentalmente.

Quiero ser fuerte pero esto es demasiado.

Me hago la dura pero por dentro estoy hecha añicos.

¿Qué tengo que hacer?

No aguanto, y quiero aguantar.

¿Qué puedo hacer? 

¿Cómo salgo de esto?

De qué vale las cosas buenas que he hecho si sólo prestan atención a la malas decisiones que he tomado, de las cuales no me arrepiento, porque gracias a ellas he conseguido avanzar.

Y me juzgan por ello.

He crecido, me he amado, me ha costado pero lo estoy haciendo, me he aceptado con mis defectos e inseguridades. 

Acaso eso no es lo que más vale?

Acaso no vinimos a eso? 

Quiero ser feliz, y no me importa lo que hice, lo que he hecho, no me importa lo que piense la gente.

Poco me importa el qué dirán, por no decir nada.

Me quiero y me respeto y sólo pido eso a cambio.

A pesar de mi pasado.


miércoles, 21 de julio de 2021

Suficiente

 Toda mi vida he intentado hacer las cosas bien pero nada es suficiente.


Aún así mi mamá me dice que soy mala hija.

Aún así mis amigas me dicen que soy mala amiga.

Aún así los hombres sólo juegan conmigo.

Estoy cansada de que me cataloguen de mala, no sé qué más dar de mí, lo he dado todo.

Y sigue siendo insuficiente.

Ahora para mí mamá soy una cualquiera, y por esa razón ningún hombre me valora.

Ahora por aislarme por todos esos pensamientos, mis amigas me dicen que no cuentan conmigo.

No saben todo lo que llevo por dentro y aún así intento estar allí, y dar lo mejor de mí.

Pero no es suficiente.

Y me siguen catalogando de mala. 

¿Qué más quieren de mí?

Intento ser perfecta, pero es imposible, sólo soy humana.

Sólo he soñado con escuchar un "estoy orgullosa de que seas mi hija" pero mis oídos solo perciben "estoy decepcionada de tí".

No es lo que necesito escuchar, es lo que me está matando lentamente. 

Trato de que no me afecte, pero cómo puedo hacer oídos sordos si me lo repiten cada 5 minutos? 

Y luego tus amigas te afirman que eres mala amiga por no poder estar para ellas cuando estás muy hundida en tu mierda.

Es difícil lidiar con tanto. Y estoy luchando para estar ahí.

Pero si soy soy tan basura, está bien, entonces pueden desecharme. 

Estaré bien sola. Siempre he estado sola.  

Y estarán mejor sin mí.

Ya no cargaré con el peso de seguir originando decepciones.

sábado, 10 de julio de 2021

Antibalas



En el fondo se escucha coldplay, mientras analizo que estoy hecha de Kevlar. 

Son las 07:30 pm, me estoy secando la cara.

No voy a mentir, he llorado todos los días, mis nociceptores detectan y las heridas aún generan dolor.

El roce de las balas me dejan débil, sí duele, pero no me mata.

Soy antibalas. 

Las cicatrices me han demostrado que me he vuelto más fuerte, el tatuaje en mi costilla izquierda me lo recuerda cada que admiro mi reflejo en el espejo.

Mi umbral del dolor aumenta.

Vuelvo a decir, sí he llorado, pero no por ellos -aquellos que me hirieron-, sino por mí.

Por caer en una falsa ilusión, otra vez, y por creer que podían llegar a quererme cuando es imposible.

Soy imposible, y eso está bien, porque estoy hecha de kevlar. 

Dicen que cada quien paga su karma, y ya yo he pagado el mío. Como bien sé, no soy tan buena.

He sido arma mortal, y he provocado mucho daño. He causado heridas y he hecho caer lágrimas.

Así que puede que me lo merezca.

Ésta vez, me dispararon con la mismas balas que yo disparé, y por ende el impacto fue más fuerte.

Pero no me mató.

Estoy adolorida, no es de preocuparse, estaré bien.

Sobreviví a las puñaladas de cinco personas. ¿Cómo no voy a sobrevivir a algo como esto?

A veces me lleno de rabia, porque odio tolerar el dolor.

No es fácil tener que arrastrar vendas, tomar dosis de morfina y regalar sonrisas falsas para que nadie note tus heridas y que te duelen.

Estoy débil, sí, pero sigo hecha de kevlar.

Soy capaz de seguir recibiendo disparos.

Porque estoy segura de que vienen más




viernes, 4 de junio de 2021

Buen día, amor.

Placer


Hoy amanecí con ganas de que me beses toda.

Nos imagino en un lugar, estamos solos y hay una mesa cerca. Estoy inclinada sobre ella leyendo un papel irrelevante y te acercas por detrás.

Me besas el cuello, suave, y bajas ligeramente el cierre de mi vestido.

Te provoco apretando mi trasero contra tu entrepierna. Deslizas un par de dedos por mi espalda hasta llegar al final de mi vestido, pasando por mi trasero, apretándolo fuerte para luego tocarme entre los muslos.

Estoy húmeda

Te excita ver lo que provocas. 

Me retuerzo pero no me tocas, aún

Me volteas para comerme la boca entera. Nuestras lenguas se vuelven solo una, la pasión reina la habitación. 

Tus manos derrochan locura, soy tuya. Y mis manos te acercan más y más a mí.

Subes un poco mi vestido y me sientas en la mesa, no tengo ropa interior. Sabes que odio usarla. Tu respiración aumenta al verme así, ante ti. 

Te ayudo a desabrochar el cinturón y saco mi juguete favorito, estás duro y erecto, la boca se me hace agua. 

Te toco y enseguida me inclinas hacia atrás, de manera que nuestros entrepiernas quedan a la par. Me penetras lentamente, y miras cómo lo disfruto.

Nos deseamos cada vez más. 

Primero lento, luego más rápido y ambos llegamos al cielo, acabas dentro de mí y yo me pierdo. 

Agotado, te recuestas en mi vientre y lo besas, estamos sudando. Yo te hago cariño en el pelo mientras pienso «ojalá podamos quedarnos así para siempre» 

Estoy húmeda.

Nos imagino y mis manos me hacen tuya, aún en la distancia.

lunes, 19 de abril de 2021

Vueltas



Quién diría que nuestro lugar secreto pasaría a ser el lugar secreto de otros. Hoy me pregunté, ¿cómo es que he llegado hasta acá nuevamente? Con otra persona y en otras circunstancias. La vida no deja de dar vueltas, llevándome hasta algún punto de inicio, porque en la lista hay unos cuantos.

Estábamos locos, pero qué bueno que terminó.  

Las vueltas de la vida, cada una te hace más fuerte de lo que fuiste en la anterior.

Y bien, el lobo volvió a hablar con la luna para desahogar sus penas y la luna lo escuchó. Lo consoló porque no guarda rencor. 

No es amor, es un vínculo fuerte e inexplicable pero ella no podría amarlo jamás. Lo quiere, quizás, cree en su capacidad y le desea lo mejor.

El amor... ¿fue amor cuando estábamos en nuestro lugar escondido?

He llegado a pensar que probablemente no era tan secreto, alguien más lo descubrió. ¿Nos descubrió?

Todo parece un juego y hasta me da risa, las vueltas que da la vida.

¿Significa algo? ¿Para ti, para mí o para él?

Quisiera devolver el tiempo para fijarme más en los detalles y estar prevenida cuando la vida me lanza una de sus jugadas. Pero para ser adivinos, no se nos dio el don.



sábado, 27 de febrero de 2021

Resurrección



La vida dió un giro, ya no tiene forma de zigzag ni de espiral, es una línea que dibuja el equilibrio. El balance es, podría decirse, saludable. Y estoy rica de nutrientes, que llenan, que me fortalecen y que me embellecen. 

A veces las recaídas son necesarias, aunque en realidad esto fue una resurrección. 

Se siente bien volver a la vida, no estática, con todos los sentidos renovados por el amanecer. 

Hablar, escuchar y ser escuchada fue parte del proceso, la comprensión siempre ha sido la esencia, la base y el motor.

Cometí uno, dos y tres errores que fueron necesarios para morir y revivir. 

Sí, estuve jodida, pero he vuelto a la vida.

El caluroso abrazo de mamá me salvó, y aquellos ojos que me miraban desde lejos, que nunca vi hasta que me quité la venda, me iluminaron. 

Poco a poco se me fue llenando el alma.

La vida se fue alineando, punto por punto, y tengo en mí una sonrisa, la sonrisa que aquellos ojos que me acompañan percibieron una vez. 

No la perdí, sólo estaba difusa por tanta tristeza.

Ahora he aprendido que, 

el equilibrio es mi mejor estado de ánimo.

Y bien, 

¿Qué se necesita para la resurrección?

Fácil puedo decir: Una grata conversación con tu madre y una copa de vino con la persona correcta. 


domingo, 8 de noviembre de 2020

Cierre de sesión

. . .

De quien menos lo esperé vinieron las palabras que necesitaba oír, aunque dolieran.

No fue uno, fueron dos y tres. 

y estoy eternamente agradecida.

Sólo necesito tiempo para volver a ser quién era, error, para ser mejor.

Y por algo tengo que empezar.

Cierre de sesión a mi doble vida, para pisar la realidad y poderme reencontrar, más bien, renovar. 

Lo haré, en silencio. Con calma.

Aunque no lo parezca escribo esto con un nudo en la garganta, lo veo lejos y difícil. No imposible.

Pero siempre lo difícil es lo que vale la pena.

<< aunque me pierda mil veces, mil veces me volveré a encontrar >>